ISO 9001 EN LA EDUCACIÓN

          A pesar de los avances en materia de “Acreditación de la Calidad Educativa” en la Región Latinoamericana por sistemas formales, falta mucho camino por recorrer para lograr la legitimidad deseada y la credibilidad social necesaria; en este contexto, las instituciones educativas tienen la necesidad de recurrir a organizaciones y sistemas internacionales existentes que puedan “certificar” la calidad ofrecida a través de los programas e instituciones educativas.

          Tal es el caso de la importancia de la certificación de ISO en la educación, que el Instituto Argentino de Normalización, conocido por las siglas IRAM, a través del Comité General de Aseguramiento de la Calidad, diseñó en marzo de 2001 “La Guía de Interpretación de la Norma ISO 9001 para la Educación”; el objetivo de esta guía es proveer lineamientos de cómo comprender e implementar la norma ISO 9001 en el ámbito de la educación.

          La Norma ISO 9001 posee múltiples ventajas para garantizar una gestión de la calidad eficiente y eficaz en el ámbito educativo, que satisfaga a los principales clientes – estudiantes- y a los clientes indirectos –padres y madres de familia,sociedad, etc.-; cinco razones nos llevan a plantear esta hipótesis:

          En primer lugar, fomenta un orden lógico a través del sistema de documentación requerido, ya que exige a las instituciones: redactar en procedimientos lo que se hace, y cumplir lo que está escrito; todo esto bajo una arquitectura documental estratégicamente diseñada: Política de Calidad, Manual de Calidad, Objetivos de Calidad, Procedimientos, Inspecciones, Auditorías, etc.

          En segundo lugar, la Norma ISO 9001, resulta ser un instrumento versátil para certificar sistemas de gestión de la calidad, en entornos que cumplan con los requisitos normativos; desde esta perspectiva, una institución puede decidir qué certificar y que no certificar, siempre y cuando no afecte el servicio al cliente ni la continuidad de procesos institucionales articulados o globales. Por ejemplo, un Colegio podría decidir implantar el sistema de gestión de la calidad en la Biblioteca, en un laboratorio, en un nivel educativo, preparando el terreno de modo experimental, para certificar posteriormente el resto de la institución.

          En tercer lugar, la Norma permite una interconectividad institucional, asociando y vinculando todos los microescenarios institucionales, que generalmente distanciados, se han mantenido distanciados en las instituciones educativas: administración, compras, finanzas, atención al cliente, estrategias y servicios, etc.

          En cuarto lugar, el logro de la certificación no permite estaticidad institucional, ya que al obtener el certificado, una vez al año, la institución es sometida a auditorías externas para verificar el mejoramiento continuo institucional, lo que lleva a los centros educativos a una estricta vigilancia de los puntos críticos en materia de: mejoramiento, satisfacción al cliente, acciones preventivas y correctivas, entre otras.

          En quinto lugar, la Norma ISO 9001 posibilita el mejoramiento de la calidad de la información y de la gestión del conocimiento; dado que la información como construcción social en una institución se genera en base a múltiples datos aportados por los registros académicos y mediciones en diversos escenarios, ésta, en la lógica de la Norma adquiere un lugar relevante como conocimiento organizativo (know what, know how y know why; “Saber qué, cómo y porqué”) ya que retroalimenta el sistema de mejoramiento permanente, y permite mejorar la competitividad, en la medida que se analizan permanentemente los resultados obtenidos de las diversas fuentes (mediciones, sugerencias, inspecciones, auditorías, etc.).

La Norma ISO 9001, en su sistema de gestión de la calidad, entre otras cosas exige:

• Un enfoque basado en procesos (0.2); y la educación es considerada como un “proceso de enseñanza aprendizaje”;

• Disponibilidad de recursos (4.1 “d”); estos recursos en educación son didácticos;

• Objetivos de calidad (5.4.1); y la educación parte de objetivos de aprendizaje;

• Planificación del sistema de gestión de la calidad (5.4.2); y la educación, análogamente, es planificada;

• Comunicación con el cliente (7.2.3); y la educación es, sobre todo, comunicación;

• Seguimiento, medición y mejora (7.6 y 8); muy similar a la evaluación sumativa e integral de la educación.

Esto es parte de la compatibilidad ISO – Educación; sin lugar a dudas, al realizar una lectura pausada de la Norma el lector encontrará una profunda analogía pedagógica, apta y coherente para todo tipo de nivel e institución educativa.